El informe Turner sobre la crisis financiera

La Financial Services Authority (FSA) británica ha hecho público en marzo de este año el denominado Informe Turner, que toma su nombre de quien es su actual Presidente: Lord Adair Turner. El Informe se encuentra sometido actualmente a los comentarios y observaciones que las personas e instituciones interesadas consideren oportuno realizar y se corresponde con el encargo que el Presidente de la FSA recibió del Ministro de Hacienda británico en octubre del año 2008. Su objeto principal era doble: (i) la revisión de las causas de la crisis actual, sin duda una tarea difícil en sí misma por la heterogeneidad de motivos conducentes a la actual crisis financiera, que en muchos casos presentan en cada uno de los mercados circunstancias particulares. Obviamente, el análisis que lleva el Informe Turner está centrado en el sistema financiero del Reino Unido pero tomando en constante referencia la actuación en el plano internacional; (ii) la otra finalidad principal del Informe era la realización de recomendaciones sobre los cambios a introducir en la regulación y en la supervisión del sistema bancario para fortalecer su solvencia en el futuro.

El Informe es una muy interesante síntesis del cumplimiento de ese mandato, que comienza plasmando un total de veintiocho posibles actuaciones sobre los principales aspectos del régimen de la regulación financiera. Entre ellos cabe citar, a título indicativo, la composición y el nivel de recursos propios, el ejercicio de la potestad de supervisión en relación con entidades que actúan en el ámbito nacional e internacional, la garantía de depósitos, la gestión del riesgo y el gobierno corporativo de las entidades, la supervisión de las fusiones bancarias transfronterizas por parte de una nueva autoridad europea, la disciplina de las agencias de rating, las políticas retributivas de los gestores de las entidades de crédito y otras de no menor relevancia.

En sus páginas finales, el Informe realiza una serie de recomendaciones sobre cada una de las actuaciones anteriormente señaladas, llegando a proponer las concretas medidas regulatorias y el calendario de su implementación. Para ello se toma en cuenta tanto la actuación de las autoridades nacionales, como las distintas iniciativas internacionales en curso impulsadas por la Unión Europea, el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, IOSCO o el G-20.

Sin perjuicio de tratarse de un Informe orientado al sistema bancario británico, su lectura es sumamente recomendable para los que quieran conocer no sólo lo que ha sucedido, sino también cuáles pueden ser las líneas futuras de actuación para superar la presente crisis financiera. La web de la FSA ofrece una amplia información complementaria de la que ya incluye el Informe Turner.

Madrid, 22 de abril de 2009