Quien siga este blog tendrá ocasión de advertir que la legislación mercantil de estos tiempos no se caracteriza por su orden y sistemática, de manera que resulta difícil su seguimiento. Recuerdo las afirmaciones clásicas de los Maestros de nuestra disciplina sobre el Derecho mercantil como un Derecho vivo y dinámico. Lo sigue siendo, pero también un ordenamiento desordenado. Sirva esta observación en descargo de quienes cada año, a través de las Instituciones, tratamos de ofrecer a los estudiantes y estudiosos (ambas condiciones coinciden con frecuencia) del Derecho mercantil, una visión actualizada de nuestra disciplina.
En esa labor nos ayudan distintas personas. Por supuesto, compañeros y amigos complutenses, académicos y profesionales a los que hemos hecho público nuestro reconocimiento. Pero también son muchos desconocidos los que nos hacen llegar sus críticas y observaciones al libro, que hemos tenido y seguiremos tomando en cuenta en ésta y en futuras ediciones.
A todos, nuestro agradecimiento.
Madrid, 1 de septiembre de 2010