La gravedad de la situación económica se desprende, sin duda, del número de concursos iniciados. Al respecto, hace unos día leí en Expansión que Los concursos de acreedores aumentaron en 2009 un 104%, noticia que se basaba en la última presentación del interesante Baremo concursal que elabora PricewaterhouseCoopers y cuya consulta facilitaba el citado diario.
De entre la mucha información que ofrece el Baremo concursal, tomo la relativa a la evolución de los tres últimos años con expresión del número de concursos en cada uno: 1025 concursos en 2007, 2875 concursos en 2008 y 5860 concursos en 2009.
Volverá a hablarse de reformar la Ley Concursal, pero el problema principal es que la cifra registrada de concursos excede de forma notable las previsiones realizadas por el Consejo General del Poder Judicial (que estimaba que se llegaría a un total de 4.738 concursos). De nada sirve la mejor de las leyes cuando los encargados de aplicarla padecen semejante carga de trabajo, que en algunas provincias resulta intolerable.
Madrid, 7 de enero de 2010