Consulta europea en materia de insolvencia

Tal y como se pone de manifiesto en esta y en otras entradas posteriores que se refieren a los trabajos de UNCITRAL, la regulación de la insolvencia está cada vez más condicionada por la tendencia a favor de establecer soluciones internacionales a las que deberán ajustarse los ordenamientos nacionales.

 

Una primera referencia parte de que, a finales del pasado mes de marzo, la Comisión Europea anunció un proceso de consulta sobre el marco normativo aplicable a la insolvencia empresarial dentro de la Unión Europea. Un marco que se pretende que sea más eficaz. Esta iniciativa se inserta en el Plan de Acción para la Unión de los Mercados de Capitales y supone continuar los principios que ya aparecían enunciados en la Recomendación de 12 de marzo de 2014 sobre un nuevo enfoque frente a la insolvencia y el fracaso empresarial. En el lanzamiento de la consulta la Comisión Europea facilita en una breve nota los antecedentes de esta nueva fase en la construcción del Derecho europeo de la insolvencia.

 

El punto de partida de este proceso de consulta es la constatación de que las legislaciones nacionales presentan una notable disparidad que limita en buena medida las inversiones y, en particular, aquéllas que se realizan en un ámbito transfronterizo. Estamos, por lo tanto, ante un paso preparatorio en la aproximación de las legislaciones en materia de concursos de acreedores.

 

La consulta ofrece un dato de partida al decir que cerca de 200.000 empresas se someten a procesos de insolvencia cada año en Europa. Lo que pretende la Comisión en el proceso de consulta es apuntalar los objetivos destinados a permitir a las empresas que se encuentren en dificultades financieras la superación de las mismas, tratando de conciliar ese objetivo con la máxima compensación posible a los acreedores, accionistas, empleados, inversores, autoridades tributarias y demás partes afectadas. Una conciliación de objetivos que la realidad se encarga de poner de manifiesto como extremadamente difícil. Sin perjuicio de ello, es incuestionable que un marco de insolvencia favorable a la actividad empresarial contribuye al mejor desarrollo de la misma, sobre todo para evitar que la liquidación se convierta en la solución habitual, como por desgracia viene sucediendo en España.

 

La consulta está abierta hasta el próximo 14 de junio de 2016 y el cuestionario puede consultarse aquí.