Falta de depósito de cuentas, cierre registral y requisitos de la reapertura

No deja de llamar la atención el alto número de casos en los que los defectos del depósito contable y el consiguiente cierre registral concluyen en un pronunciamiento por parte de la Dirección General de los Registros y del Notariado (DGRN). La Resolución de 19 de septiembre de 2016 de la DGRN, abordó el siguiente supuesto:

 

1. Lo que se debate en este expediente es si calificado con defectos el depósito de las cuentas anuales de una sociedad correspondientes al ejercicio 2014, recurrida dicha calificación frente a este Centro Directivo y hallándose aún pendiente la resolución del recurso, la hoja de la sociedad, a la fecha en que se solicita por el recurrente la constatación de su «reapertura», por dicho motivo, se halla o no afectada por el cierre registral que el artículo 378 del Reglamento del Registro Mercantil establece. A estos efectos es fundamental para la resolución del recurso el dato relativo a la presentación de las cuentas de 2014, que lo fue el 3 de marzo de 2016, es decir transcurrido más de un año desde el cierre de las mismas.

 

Por tanto lo que ha de resolverse es si en la fecha en que se emitió la nota de calificación y atendiendo a la situación registral en ese momento existente, la calificación que señalaba que la hoja de la sociedad se hallaba cerrada en base al artículo 378 del Reglamento del Registro Mercantil ha de confirmarse o revocarse, o, si, como sostiene el recurrente, la hoja de la sociedad debe reabrirse dada la presentación de las cuentas y la existencia de un recurso contra la calificación que impide el depósito.

 

Conviene destacar que la sociedad afectada solicitó la reapertura de su hoja invocando el artículo 378.5 del Reglamento del Registro Mercantil (RRM) que establece:

 

5. Si las cuentas anuales no se hubieran depositado por no estar aprobadas por la Junta general, no procederá el cierre registral cuando se acredite esta circunstancia mediante certificación del órgano de administración con firmas legitimadas, en la que se expresará la causa de la falta de aprobación o mediante copia autorizada del acta notarial de Junta general en la que conste la no aprobación de las cuentas anuales. Para impedir el cierre, la certificación o la copia del acta deberá presentarse en el Registro Mercantil antes de que finalice el plazo previsto en el apartado primero de este artículo , debiendo justificarse la permanencia de esta situación cada seis meses por alguno de dichos medios. Estas certificaciones y actas y las posteriores que, en su caso se presenten reiterando la subsistencia de la falta de aprobación serán objeto de inscripción y de publicación en el «Boletín Oficial del Registro Mercantil”.

 

Es decir, que el problema no es la calificación del depósito, sino la referida a  la reapertura. Reapertura que la Registradora deniega, confirmando su criterio la DGRN que desestimó el recurso. Lo hace descartando que se esté en el supuesto excepcional del apartado 5, sino en el general del artículo 378.1 RRM, conforme al cual el alzamiento del cierre reclama el depósito:

 

Es decir, el punto 1 del citado precepto expresa que, una vez producido el cierre del Registro, para que sea posible practicar alguna inscripción en la hoja de la sociedad, fuera de las excepciones establecidas, será necesario que «con carácter previo, se practique el depósito». Dicho precepto solo acoge, para eximir del cierre registral, aquellos casos en que la junta general no hubiese aprobado las cuentas, cualquiera que hubiera sido la causa de ello.

 

La Resolución denuncia la contradicción que implica decir que las cuentas las aprobó la junta e invocar el citado artículo 378.5 RRM que parte, precisamente, de la falta de ese presupuesto:

 

En ningún caso es procedente, como pretende el recurrente, conforme al punto 5 del tan citado artículo 378 del Reglamento del Registro Mercantil, que no se produzca el cierre o más bien que se reabra el Registro por el hecho de que la calificación de las cuentas haya sido recurrida y que esa reapertura persista hasta la resolución del recurso. De la propia solicitud de «reapertura de hoja», de los hechos contenidos en la nota de calificación de la registradora, del escrito de recurso y de la citada Resolución de 11 de julio de 2016 resolviendo el recurso sobre el depósito de las cuentas anuales del ejercicio 2014 de la sociedad «Hispaplano Bricks, S.L.», resulta que las cuentas fueron aprobadas por la junta general de socios de fecha 18 de diciembre de 2015, por lo que la previsión del número 5 del artículo 378 deviene absolutamente inaplicable.

 

Otro hecho relevante es que el depósito se negó por una causa que ha sido reiteradamente analizada en Resoluciones varias:

 

El hecho de que, pese a estar aprobadas, no puedan ser depositadas es debido, como se reflejó en la nota de calificación de la registradora, a no venir acompañadas del informe del auditor a petición de la minoría. Pero ello en nada influye para la aprobación de las cuentas. Esa no verificación de las cuentas por el auditor designado por el Registro Mercantil puede ser, en su caso, un motivo de impugnación de las cuentas anuales por persona debidamente legitimada para ello. La interpretación defendida por el recurrente llevaría a la conclusión de que las cuentas aprobadas sin el informe del auditor nombrado a instancia de la minoría siempre podrían depositarse en el Registro Mercantil, lo cual está en contradicción con la finalidad del artículo 378 del Reglamento del Registro Mercantil.

 

La solución para la reapertura es clara. Puesto que el cierre es la consecuencia y sanción de incumplimiento de las reglas aplicables al depósito contable, sólo la corrección de ese incumplimiento permitirá la reapertura del Registro:

 

Por consiguiente, una vez cerrado el Registro, la única forma de conseguir su reapertura es acudir al punto 7 del artículo 378 al decir este precepto que «el cierre del registro persistirá hasta que se practique el depósito de las cuentas pendientes o se acredite, en cualquier momento, la falta de aprobación de estas en la forma prevista en el apartado 5». Si las cuentas ya han sido aprobadas, como resulta de los hechos relatados, la única forma de poder practicar una inscripción en la hoja de la sociedad, es previa la práctica del depósito de cuentas pendiente.

 

En conclusión, la presentación de cuentas a depósito y en su caso el recurso contra la calificación negativa del registrador, solo enerva el cierre provisional del Registro (cfr. artículo 378.2 del Reglamento del Registro Mercantil) si la misma se produce antes de que haya tenido lugar el cierre, es decir antes de que haya transcurrido un año desde el cierre del ejercicio de que se trate. Por tanto, la presentación de las cuentas una vez verificado el cierre, para nada influye en el mismo y en este caso y como resulta claramente del artículo 378.1 del Reglamento del Registro Mercantil, el cierre solo desaparecerá cuando se practique el depósito. Ello es consecuencia de que el cierre registral de que se trata es fruto de un incumplimiento y subsiste, por disposición legal, mientras persista dicho incumplimiento.