Solicitud por la minoría de nombramiento de auditor, auditoría voluntaria y depósito de cuentas anuales

 

 

Basta con ver el apartado inicial “Vistos…” de la Resolución de 15 de septiembre de 2016 para advertir que vuelve a debatirse el tema de la viabilidad del depósito de cuentas cuando estas no van acompañadas del informe elaborado por el auditor designado por el Registrador mercantil a solicitud del minoría legitimada conforme al artículo 265.2 LSC:

 

2. En las sociedades que no estén obligadas a someter las cuentas anuales a verificación por un auditor, los socios que representen, al menos, el cinco por ciento del capital social podrán solicitar del registrador mercantil del domicilio social que, con cargo a la sociedad, nombre un auditor de cuentas para que efectúe la revisión de las cuentas anuales de un determinado ejercicio siempre que no hubieran transcurrido tres meses a contar desde la fecha de cierre de dicho ejercicio”.

 

Son numerosas las ocasiones en las que la DGRN aborda el alcance y la vigencia de este derecho. En el blog se encuentran referencias aquí,    aquí y aquí.

 

Suele suceder que a esa solicitud responde la sociedad con una auditoría voluntaria, encargada por los administradores a un auditor nombrado por ellos a ese solo efecto. La pretensión de los administradores es que el Registro acepte el depósito con este último informe, puesto que lo solicitado por la minoría –la auditoría de cuentas de un determinado ejercicio- se habrá atendido al fin y al cabo. El conflicto lo describe la Resolución con precisión:

 

2. Respecto al segundo defecto, vuelve a plantearse la cuestión de si es posible llevar a cabo el depósito de cuentas de una sociedad respecto de la que un socio minoritario ha ejercido su derecho a que el registrador Mercantil designe auditor para la verificación de las cuentas anuales cuando, nombrado e inscrito, no se acompaña informe de auditoría llevado a cabo por dicho auditor sino que se pretende aportar otro realizado por auditor nombrado por la propia sociedad.

 

La doctrina registral ha sido que esa auditoría voluntaria solo deja sin efecto el derecho de minoría bajo determinadas condiciones. El Registrador denegó el depósito y la DGRN confirma la calificación conforme a los argumentos ya conocidos en anteriores supuestos y que reitera en los siguientes párrafos:

 

Pero como el propio recurrente reconoce para que la auditoría voluntaria pueda enervar el derecho del socio minoritario a la verificación contable ha de cumplir dos condiciones concurrentes: a) Que sea anterior a la presentación en el Registro Mercantil de la instancia del socio minoritario solicitando el nombramiento registral de auditor, y b) Que se garantice el derecho del socio al informe de auditoría, lo que sólo puede lograrse mediante la inscripción del nombramiento, mediante la entrega al socio del referido informe o bien mediante su incorporación al expediente.

 

 

5. Establecido lo anterior es evidente que el recurso no puede prosperar de conformidad con la continua doctrina de este Centro Directivo (vid. «Vistos»), relativa a la necesidad de acompañar el informe de verificación del auditor nombrado por el registrador. La situación registral al tiempo de llevar a cabo la calificación objeto de este expediente es la de existencia de auditor nombrado e inscrito a instancia de la minoría por lo que, de conformidad con la doctrina de esta Dirección General, no cabe llevar a cabo el depósito de las cuentas si la solicitud no se acompaña precisamente del preceptivo informe de auditoría realizado por el auditor nombrado e inscrito en el Registro Mercantil. Mientras que la inscripción de nombramiento de auditor a instancia de la minoría continúe vigente, el registrador debe calificar en función de su contenido de conformidad con las reglas generales (vid. Resolución de 17 de enero de 2012, por todas, y artículos 18 y 20 del Código de Comercio en relación a los artículos 7 y 366.1.5ª del Reglamento del Registro Mercantil, y 265.2 y 279 de la Ley de Sociedades de Capital).