El pago de los desembolsos de capital pendiente debe ser confirmado por los administradores (no por el accionista que lo ha realizado)

La Resolución de la Dirección General de los Registros y del Notariado (DGRN) de 4 de octubre de 2017 se ocupa de un supuesto de desembolso de capital pendiente en una sociedad anónima. El asunto es llamativo por varios motivos. El primero es que se debate un desembolso de dividendos pasivos realizado 25 años después de la adopción del acuerdo de ampliación de capital que dio lugar a la suscripción de las acciones parcialmente desembolsadas. El acuerdo de aumento de capital estableció un plazo de dos años para ese desembolso de dividendos pasivos, a contar desde la fecha de la escritura que sirvió para documentar aquel acuerdo. La escritura era de fecha 23 de junio de 1992.

 

Es en agosto de 2017 cuando se publican sendos anuncios (en el BORME y en un diario) por los que la “consejera delegada de hecho” de la sociedad reclamaba el desembolso del capital pendiente. Llegamos al segundo motivo de interés, centrado en la singular promotora del anuncio. Conviene remitir al lector interesado en el caso a la lectura de los hechos que se relatan en el apartado I de la Resolución, que ilustra un serial de enfrentamientos en juntas y en litigios desarrollados durante un largo período de tiempo.

 

Lo cierto es que un accionista –una sociedad limitada-que a partir de los anuncios publicados en agosto de 2017 ingresó la cantidad correspondiente, terminó presentando ante el Registro Mercantil una escritura otorgada por el propio accionista aportante. Tercera circunstancia llamativa. Comparece ante el Registro el accionista y no la propia sociedad cuyo capital se ve afectado.

 

La calificación registral negativa señaló distintos defectos, que transcribo parcialmente:

 

“2. Según los asientos practicados en este Registro Mercantil, en virtud de los acuerdos adoptados por la Junta General de la sociedad del encabezamiento celebrada con fecha 20 de mayo de 1.992, su capital social asciende a 60.101’21 euros, representado por 20.000 acciones nominativas de 3’0050605 euros de valor nominal cada una de ellas, estando desembolsadas en su totalidad las acciones números 1 a 15.306, ambas inclusive, y sólo en cuanto al 25% las números 15.307 a 20.000. De la inscripción motivada por la escritura en la que quedaron formalizados tales acuerdos resulta que «el desembolso pendiente se hará en un plazo máximo de dos años a partir de la escritura [referida] y en la forma que determine el órgano de administración, mediante aportación dineraria», lo que también se manifiesta en el documento calificado. Por lo tanto, y puesto que del certificado bancario que se incorpora al expresado documento calificado y de las manifestaciones recogidas en tal documento resulta que los ingresos a que se refiere el mismo han tenido lugar con fecha 22 de agosto de 2.007, tales ingresos no se han llevado a cabo dentro de ese plazo de dos años antes referido, por lo que no pueden entenderse como válidamente efectuados. Sería necesario, por lo tanto, el establecimiento de un nuevo plazo para llevar a cabo esos desembolsos pendientes, siendo competencia de la Junta General la determinación de dicho plazo. Ver el artículo 81.1 del texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital.–Defecto, en principio, insubsanable.–3. En cualquier caso, para poder practicar la inscripción de los desembolsos de dividendos pasivos, sería preciso que los mismos constaran en escritura pública otorgada no por la entidad aportante, sino por el órgano de administración de la sociedad de referencia, a quien correspondería dar nueva redacción al artículo de los Estatutos Sociales de la misma correspondiente al capital social al objeto de que el mismo incluya el nuevo porcentaje de dicho capital pendiente de desembolsar: principio de especialidad y artículos 58 y 94.1.2’, por remisión del 95.1, todos ellos del R.R.M., así como el 23.d) del texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital.–Defecto subsanable.–4. Además, los anuncios en el B.O.R.M.E. y en el «El Correo de Andalucía» que se incorporan al título calificado, y por los que se instaba a los socios suscriptores de la anterior ampliación de capital a que procedieran al pago de los dividendos pasivos, no pueden llevarse a cabo por una Consejera Delegada «de hecho» de la compañía de referencia, sino por el órgano de administración vigente a la fecha de suscripción de tales anuncios: principio de especialidad y artículos 58 del R.R.M. y 81.2 del texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital.– Defecto subsanable”.

 

 

Con respecto a la inscripción del desembolso, la DGRN confirma el criterio del Registrador en los términos siguientes:

 

“De la interpretación sistemática de los preceptos de dicha ley resulta inequívocamente que se atribuye a los administradores las competencias relacionadas con la aportación de los desembolsos pendientes que contempla el artículo 81, de modo que es el órgano de administración el que acuerda o decide sobre ello, con las consecuencias previstas en el artículo 82 de la mora del accionista. Por ello nada se opone a que sea el órgano de administración el que reclame al accionista que se halle en mora en el pago de los desembolsos pendientes el reintegro de éstos sin necesidad del previo acuerdo de la junta general.

 

Por otra parte, conforme a lo establecido en los artículos 62 de la Ley de Sociedades de Capital y 135 del Reglamento del Registro Mercantil, para la inscripción de los sucesivos desembolsos de capital social, es necesaria y suficiente la sola manifestación que en escritura pública realice el órgano social competente sobre la realidad de dichos desembolsos, acompañando los documentos acreditativos pertinentes. Y según las precedentes consideraciones es indudable que dicha competencia corresponde al órgano de administración de la sociedad cuyo capital se desembolsa, con la correspondiente redacción de los estatutos para recoger en ellos la realización de los desembolsos pendientes (cfr. artículo 313 de la Ley de Sociedades de Capital), sin que sea suficiente que tal manifestación sea realizada por el socio que efectúa el desembolso. En consecuencia, en el presente caso debe confirmarse el defecto expresado por el registrador”.

 

 

Madrid, 16 de noviembre de 2017