UNCITRAL y el registro de empresas

He alertado en varias ocasiones del interés de los trabajos que vienen produciéndose en el seno de la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional. En esta ocasión, en esa misma dirección quiero referirme a la reciente publicación del documento titulado “Principios fundamentales de la inscripción registral de empresas” (A/CN.9/WG.I/WP.93). El origen de este documento está en el periodo de sesiones que el Grupo de Trabajo I de la Comisión celebró el pasado mes de noviembre, en el que solicitó a la Secretaría el estudio detallado de determinados aspectos vinculados con la inscripción registral de empresas. Existe una posición a favor de avanzar en el estudio de las mejores prácticas en esa materia y de las reformas registradas en la misma como parte de un mejor funcionamiento de la economía, sobre todo como vía para atraer a las empresas a lo que reiteradamente se llama el “sector reglamentado de la economía”.

 

Estamos ante un documento amplio, cuya justificación se deduce de algunos de los párrafos que transcribo parcialmente de su introducción:

 

Este documento de trabajo se ha preparado en la inteligencia de que, por los motivos expuestos en el documento A/CN.9/WG.I/WP.92, redunda en interés de los Estados y de las microempresas y las pequeñas y medianas empresas (MIPYME) que operan en el sector extralegal o no reglamentado de la economía que esas empresas ingresen en el sector reglamentado. El presente documento tiene además por objeto expresar la idea de que es posible convencer a los empresarios que aún no han creado una empresa de que lo hagan dentro del sector reglamentado de la economía, si los requisitos exigidos para constituir formalmente su empresa no se consideran excesivamente gravosos. Por último, este material se ha preparado en el entendido de que, independientemente de la naturaleza particular o la estructura jurídica de cada empresa, el medio principal por el cual una MIPYME puede ingresar en el sector reglamentado de la economía es, en la mayoría de los casos, su inscripción en el registro correspondiente.

 

 

Cabe suponer que cualquier mejora de carácter general que introduzca un Estado en su sistema de inscripción registral de empresas será de utilidad no solo para las MIPYME sino para las empresas de todos los tamaños, incluidas las que ya operan en el sector reglamentado de la economía. Hay muchos estudios que respaldan la tesis de que si se agilizan y simplifican los trámites necesarios para poner en marcha una empresa, se facilitará la constitución de empresas y su ingreso en el sector reglamentado de la economía. Por esos motivos, la simplificación y racionalización de la inscripción registral de empresas se ha convertido en una de las máximas prioridades de reforma de los Estados de todas las regiones y de todos los niveles de desarrollo.

 

 

Su objetivo es facilitar las deliberaciones del Grupo de Trabajo, mostrando de qué manera podrían enunciarse los principios rectores de un sistema eficaz y eficiente de inscripción registral de empresas en un futuro texto legislativo destinado a proporcionar orientación a los Estados”.

 

El documento analiza todos los aspectos principales de los registros mercantiles (objetivos, funciones esenciales, procedimientos, organización, cooperación internacional entre registros, uso del registro y registro electrónico) y puede consultarse en la página web del Grupo de Trabajo I.