Convocatoria judicial de la junta

El Auto de la Audiencia Provincial (Sección 28ª) de Madrid de 26 de febrero de 2016 (JUR/2016/94642) contiene algunos pronunciamientos destacables en relación con la solicitud de convocatoria de junta general de una sociedad limitada. La solicitud inicial fue desestimada por el Juzgado Mercantil, cuya decisión fue objeto de apelación dando lugar al Auto reseñado, que desestimó el recurso. Junto a razonamientos jurídicos de carácter procesal, el Auto contiene otros relativos a la aplicación de preceptos de la Ley de Sociedades de Capital (LSC). Me limitaré a mencionar los segundos.

 

Se resuelve como primera cuestión la legitimación de uno de los socios solicitantes de la convocatoria y luego recurrentes. La Audiencia Provincial considera que carecía uno de ellos de la legitimación prevista en el artículo 168 LSC quien aunque aportó la escritura de compraventa de participaciones que representaban el 71,4 % del capital social, a la fecha de presentación de la solicitud no aparecía reconocido como socio en el correspondiente libro registro de socios. Falta de legitimación que lleva a considerar que la solicitud no se ajustaba a la legitimación legalmente establecida en cuanto a ese socio.

 

En segundo lugar, la atención del Auto se fija que cuando se formuló la solicitud de convocatoria no se había agotado el plazo de dos meses a contar desde que el socio solicitante requirió notarialmente de los administradores la convocatoria de la junta general, conforme a lo previsto en el ya citado artículo 168 LSC. La solicitud de convocatoria judicial se registró cuando aún quedaban 17 días para que se produjera el completo transcurso de dicho plazo dentro del que la junta debiera ser convocada para su celebración. Conforme al artículo 169.2 LSC, la posibilidad de convocatoria judicial depende de que los administradores no hubieren atendido “oportunamente la solicitud de convocatoria de la junta general efectuada por la minoría”. Si no se ha agotado el plazo legal para que los administradores atiendan “oportunamente”, es decir, en los términos ordenados por el artículo 168, la solicitud de convocatoria, la presentación de una segunda solicitud de convocatoria judicial es prematura y no debe ser atendida.