Ejecución hipotecaria: las reacciones


En los últimos días se suceden las informaciones sobre el drama social que provoca la proliferación de ejecuciones de hipotecas y las reacciones. Enlazar a algunas de ellas es difícil, por su abundancia. Sin perjuicio de ello, y desde una perspectiva esencialmente jurídica me permitiré destacar dos hechos que son relevantes para el futuro inmediato de este asunto.

El primero apunta a una reacción política que anuncia cambios normativos. Se trata del acuerdo que parece existir entre los Partidos Popular y Socialista (o entre los dos grandes grupos parlamentarios) para explorar soluciones que atenúen el rigor de la legislación hipotecaria.
El segundo hecho parte de la información que publicaba el día 3 de noviembre El País relatando distintas sentencias y autos de nuestros Juzgados y Tribunales. En esas resoluciones parece latir la común intención de encontrar, bajo el régimen legal vigente, soluciones menos severas para el deudor hipotecario, tanto con respecto a las condiciones en que se produzca la subasta y ejecución de su vivienda, como con relación a la incidencia que esa ejecución puede tener sobre su responsabilidad patrimonial frente al acreedor. A pesar de la buena intención que anima esas soluciones, no me parecen suficientes en un asunto de tamaña dimensión social y trascendencia económica, cuyo tratamiento pasa necesariamente por una reforma de la normativa en vigor.
Madrid, 8 de noviembre de 2012