La compensación por gran retraso en el transporte aéreo

Como ya he hecho en otras ocasiones, me parece oportuno reseñar la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) en relación con el transporte aéreo de pasajeros. Conduce a ello que aspectos relevantes de ese contrato están sometidos a la legislación europea.

 

En este caso, la Sentencia de la Sala 8ª del TJUE de 7 de septiembre de 2017 en el asunto c-559/16 se ocupa de la indemnización o compensación que debe llevarse a cabo cuando los retrasos se producen en vuelos en los que los pasajeros habían contratado dos tramos. En concreto, tres ciudadanas alemanas habían contratado un viaje Roma-Hamburgo vía Bruselas. Arribaron a su destino final con un retraso de tres horas y cincuenta minutos y decidieron reclamar una compensación ante el Tribunal de Hamburgo, que presentó la correspondiente cuestión al Tribunal de Justicia. El debate se centraba en la aplicación del Reglamento (CE) n.º 261/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de febrero de 2004, por el que se establecen normas comunes sobre compensación y asistencia a los pasajeros aéreos en caso de denegación de embarque y de cancelación o gran retraso de los vuelos, y se deroga el Reglamento (CEE) n.º 295/91.

 

Como señalaba la nota de prensa difundida por el propio Tribunal:

 

 “Este Reglamento, tal como ha sido interpretado por el Tribunal de Justicia, establece en particular que, en caso de retraso de tres horas o más, los pasajeros tendrán derecho a una compensación de 250 euros para los vuelos de hasta 1 500 kilómetros y de 400 euros para los vuelos de más de 1 500 kilómetros que conecten dos Estados miembros”.

 

La cuestión elevada por el Tribunal alemán era la siguiente:

 

En estas circunstancias, el órgano jurisdiccional alemán pregunta al Tribunal de Justicia si, en el caso de un vuelo efectuado con correspondencia, la distancia total de vuelo corresponde a la distancia entre el aeropuerto de salida y el aeropuerto de llegada (a saber, en el presente caso, 1 326 kilómetros entre Roma y Hamburgo) o bien si debe calcularse en función de la distancia recorrida efectivamente (a saber, en el presente caso, 1 656 kilómetros, es decir 1 173 kilómetros para la distancia entre Roma y Bruselas y 483 kilómetros entre Bruselas y Hamburgo). De la respuesta a esta cuestión dependerá la cuantía de la compensación adeudada a las pasajeras afectadas”.

 

El Tribunal de Justicia resuelve la cuestión confirmando que el artículo 7, apartado 1 del Reglamento  26/2004 no permite diferenciar entre vuelos directos o con escalas y lleva a una estimación de la distancia, que actúa como presupuesto de la compensación, “a la distancia entre el lugar del primer despegue y el destino final, que deberá calcularse el método de ruta ortodrómica, con independencia del trayecto de vuelo efectivamente recorrido”, según termina declarando la Sentencia.

 

La síntesis del razonamiento jurídico, que tomo de la nota de prensa, se plasman en los siguientes párrafos:

 

“En su sentencia de hoy, el Tribunal de Justicia declara en primer lugar que, en el marco del derecho a la compensación, el Reglamento no diferencia en función de que los pasajeros afectados alcancen su destino final mediante un vuelo directo o mediante vuelos de conexión. El Tribunal de Justicia deduce de ello que, en ambos casos, los pasajeros deben ser tratados de igual modo en lo que respecta al cálculo del importe de la compensación.

 

En este contexto, el Tribunal de Justicia señala al respecto que las diferentes escalas de la compensación previstas por el Reglamento reflejan las diferencias en la intensidad de las molestias que sufren los pasajeros por no haber tenido la posibilidad de reorganizar libremente su desplazamiento y evitar así la pérdida de tiempo derivada de la cancelación o gran retraso de su vuelo.

 

A este respecto, el Tribunal de Justicia considera que la naturaleza del vuelo (vuelo directo o vuelo con conexión) no tiene impacto sobre la intensidad de la molestia sufrida por los pasajeros. Por tanto, al establecer el importe de la compensación en el caso de un vuelo con conexión, sólo procede tomar en consideración la distancia a vuelo de pájaro (distancia ortodrómica) que recorrería un vuelo directo entre el aeropuerto de salida y el aeropuerto de llegada. El hecho de que, debido a la conexión, la distancia efectivamente recorrida sea superior a la distancia entre los aeropuertos de salida y llegada no incide en el cálculo de la compensación”.

 

Madrid, 26 de octubre de 2017