Solicitud de acuerdo extrajudicial de pagos

El acuerdo extrajudicial de pagos ha venido mereciendo una atención normativa discontinua desde su originaria introducción en el año 2013 por parte de la Ley del emprendedor. Posteriormente, la Ley 25/2015, de 28 de julio, de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de la carga financiera y otras medidas de orden social introdujo algunos cambios que trataban de incrementar la operatividad de ese procedimiento. Uno de esos cambios se refería a la solicitud de acuerdo extrajudicial de pagos, que debería realizarse por medio de un formulario cuya determinación se encomendaba al Ministerio de Justicia.

 

Ese mandato legislativo se ha cumplido por el citado Ministerio por medio de la Orden JUS/2831/2015 de 17 de diciembre. La Orden distingue la presentación de esa solicitud por el deudor no empresario y la que realiza quien no lo es. El primero, sea persona natural o jurídica, dirigirá la solicitud al Notario correspondiente a su domicilio. El deudor empresario deberá remitir la solicitud al Registrador Mercantil correspondiente a su domicilio o a la Cámara de Comercio. Para los deudores no empresarios se dice que la solicitud no debe conllevar coste alguno.

 

No deja de ser una impresión y por tanto carente de rigor la de que el acuerdo extrajudicial no está teniendo en sus primeros años un especial éxito. En su “Informe sobre segunda oportunidad. Situación actual y perspectivas de mejora”, publicado en febrero de 2015, el Consejo General de Economistas ya apuntaba la escasa utilización de la mediación concursal:

 

“Entre las medidas a potenciar, creemos que la mediación concursal podría ser una de ellas. Si bien se introdujo en 2013, para su aplicación e 2014, el número de mediaciones concursales ha sido muy reducido (menos de 60 en 2014). Estimamos que se deberían introducir medidas que la potenciaran de forma similar a los acuerdos de refinanciación con posibilidad de extender sus efectos, como la homologación judicial de la misma”.

 

Si esa tendencia se mantiene habrá que reflexionar sobre las causas de esa falta de utilización.