Banca en la sombra

En varias ocasiones he incluido referencias en este blog a la “banca en la sombra” o “shadow banking”. Esas referencias venían motivadas principalmente por las iniciativas destinadas a estudiar este tipo de actividad financiera o parabancaria. Una actividad que no es cuestionable que plantea, como ha sucedido en otros tantos temas mercantiles, la contraposición de un problema clásico con una realidad nueva. El problema es la realización de actividades bancarias y sometidas a una reserva legal a favor de entidades específicamente autorizadas para su desarrollo por parte de otros sujetos que compiten con las entidades de crédito. La banca en la sombra es un sector tan pujante como heterogéneo y su constante crecimiento a lo largo de los últimos años la ha convertido en una genuina alternativa a la banca en sentido estricto.

 

La relevancia de los problemas que conlleva esa banca en la sombra la acreditan los varios documentos de órganos supervisores (internacionales o nacionales), o la intensa atención que se viene dedicando a ese fenómeno en el marco de iniciativas académicas y estudios doctrinales. En relación con todo ello resulta imprescindible tomar en consideración la amplia información que al respecto ofrecía el Suplemento de El País Negocios del pasado día 17 de enero de 2016.