Gran Bretaña: adiós al voto consultivo en materia de retribución de los administradores

Las iniciativas británicas en materia de buen gobierno han tenido una notoria influencia sobre las correspondientes adoptadas en otros países. Probablemente como reflejo de la relevancia de Londres como plaza financiera. Es por eso que tendrá una particular influencia el cambio anunciado a finales de junio pasado en orden a modificar el marco normativo de control por los accionistas (mejor, por las juntas generales en las sociedades cotizadas) de la retribución de los administradores. El aspecto principal de esa reforma es el que afecta a la votación de los informes de retribución, que de tener un carácter meramente consultivo pasará a ser vinculante. A la aceleración de ese proceso y a los concretos  pasos que se han dado ya se refiere la documentada crónica que bajo el título Directors’ remuneration: The Story Continues, abre el último número de la Company Law Newsletter de Sweet & Maxwell (nº 318, 28 de junio de 2012, pp.1 a 3).

El contenido de la reforma puede consultarse en la web correspondiente del Department for Business Innovation & Skills (BIS), que entre los  varios documentos que ofrece desde el anuncio de las nuevas medidas se incluye el titulado Directors’ pay: guide to Government reforms, del que reproduzco la justificación del cambio relativo al voto vinculante de la Junta:
“The current advisory shareholder vote on the directors’ remuneration report was designed to give shareholders an effective and more focused way in which to influence directors’ pay. However feedback from shareholders is that many companies are not responding adequately to their concerns.
These shortcomings need to be addressed. The Government will introduce a new binding vote on a company’s pay policy in order to empower shareholders and encourage improved dialogue with the companies they own. This vote will require the support of a majority of shareholders voting to pass.
Companies will set out their proposed pay policy as shown in Table A, including potential payments and the performance measures that will be used. They will also have to set out their policy on how exit payments will be calculated. Once approved by shareholders, companies will be required to act within the pay policy and will not be able to make payments outside the scope of that policy. For the first time there will be a real and binding control on pay”.
Son palabras que ilustran con claridad el alcance del cambio proyectado, que es previsible que, una vez adoptado, sea emulado en los años siguientes por otros legisladores.
Madrid, 20 de julio de 2012